El consejero del Banco Central Europeo y Gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, considera que la turbulencia económica mundial causará una desaceleración mayor de la prevista en la zona euro. Ordólez, que insitó que todavía existen riesgos inflacinistas, apunto que las demandas salariales podrían empezar a crecer el año próximo por la presión de los precios energéticos y de los alimentos. Ordóñez cree que la economía española crecerá "en el entorno del 3%" durante el próximo año.
El gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, considera que debe estudiarse "con prudencia" la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) "por el impacto que puedan tener en la formación de costes y precios y en la generación de empleo". En su intervención en la Comisión de Presupuestos del Senado, Fernández Ordóñez también señaló que deberían analizarse "elementos institucionales" como las cláusulas de salvaguarda, que podrían "disminuir la sensibilidad de los salarios" al cambio de ciclo económico. El gobernador insistió la necesidad de aumentar la "flexibilidad y eficiencia del mercado de trabajo" para que facilitar la reasignación del empleo entre los distintos sectores y evitar que el cambio de ciclo provoque descensos en la ocupación como ha ocurrido en el pasado. En cualquier caso valoró que los costes laborales estén teniendo este año una "trayectoria de moderación", lo que se está trasladando a los costes laborales unitarios "dado el repunte de la productividad". La inflación seguirá subiendo El gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, consideró que la inflación va a seguir registrando aumentos en los próximos meses hasta abril, cuando "probablemente" empiece a bajar la tasa, y no descartó nuevas subidas de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo. El BCE, dijo, "está dispuesto a actuar si observa que se producen efectos de segunda ronda", es decir, si se trasladan a otros precios y a los salarios los encarecimientos del crudo y la "transitoria" subida de la inflación, declaró Fernández Ordóñez en la comisión de Presupuestos 2008 del Senado. En cualquier caso consideró que "todavía no hay datos suficientes" que muestren que se han producido dichos efectos, y señaló que la "sorpresa" de la fuerte subida de la inflación en Europa y España se ha producido en el último mes, por lo que hay que analizar todos los datos antes de la reunión del BCE de diciembre. Las expectativas de inflación en el medio plazo, dijo, están "todavía ancladas", y el "problema" es ver "qué va a suceder" por parte de los empresarios y las negociaciones salariales en Europa, donde aún hay ciertos mercados con "cierta falta de holgura" para adaptarse a la subida de los precios. Añadió que el grado de incertidumbre de los últimos meses no sólo supone "riesgos más a la baja en el crecimiento", sino también, y "desgraciadamente, riesgos más al alza en el aumento de la inflación". Señaló que el aumento "espectacular" de los precios del petróleo y de los alimentos ha sido "realmente inesperado en Europa y en España" y "nadie lo ha podido prever", y consideró que la subida de la inflación afecta "mucho más" a países como Alemania o Austria, con unos precios de consumo tradicionalmente más bajos, que a España, más acostumbrada a estas alzas. Aunque en su opinión la subida de la inflación es "transitoria", el problema es que se perciba por la población "como no transitoria" y se traslade a otros precios y salarios, lo que provocaría los citados efectos de segunda ronda, que "sí que son peligrosos y podríamos no ver descender la inflación". Miguel Angel Fernández Ordóñez consideró que el BCE estará "alerta" para ver si se producen estos efectos, y si es necesario "se tomarán las medidas para asegurar la estabilidad" de precios, que es la principal obligación del organismo monetario.