El ex presidente de Royal Bank of Scotland Group ha señalado que "no hubo ocultación de temas relevantes" en relación con la salida de la compañía del ex consejero delegado, Fred Goodwin. En declaraciones escritas a la comisión bancaria del Tesoro, publicadas el martes, Tom McKillop señaló que "se hizo un anuncio completo al gobierno" respecto a las condiciones de la marcha y agregó que tanto él como otros directivos de RBS estuvieron "sujetos a acusaciones injustas e injustificadas". Goodwin salió de RBS, ahora controlado por el Estado, después de que el banco estuviera a punto de hundirse el pasado año. Se fue con una generosa pensión de 693.000 libras al año, lo que ha desatado la ira de los ciudadanos británicos.