Por mucho que se desmienta desde el Gobierno de España o se matice desde Alemania o Bruselas, fuentes contrastadas me aseguran que la Unión Europea prepara ya el rescate de España. Estas mismas fuentes, me cuentan que la ayuda se va a conceder bajo ciertas condiciones. Para empezar, desde los centros de influencia de la economía mundial, se considera al actual presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, como un gobernante incapaz de generar confianza en ningún sector económico pero, especialmente, en el euro y en el resto de mercados internacionales.
Según fuentes cercanas a lobbys internacionales, los dirigentes europeos están de acuerdo en la forma de abordar el rescate pero no en el fondo. Felipe González será el encargado de utilizar la semántica adecuada que tranquilice a los mercados

Ante este panorama, los líderes europeos han solicitado a Felipe González que sea él quien restaure esa confianza que necesita España, el euro y la Unión Europea. Demasiadas cosas en juego. Según me confirma el periodista Pablo Caruso, citando fuentes próximas al Club Bilderberg, el ex presidente del gobierno ya ha aceptado el reto y tomará cartas en el asunto.

Así pues, en las próximas semanas algunos dirigentes socialistas, con Felipe González a la cabeza, intentarán vender a los mercados que el rescate a España no es tal, sino que se trata de una mera ayuda coyuntural. De hecho, todavía se desconoce qué tipo de eufemismo se utilizará para no poner nerviosos a los mercados. Aquí la semántica es importante.

Por otro lado, este hecho marca la cuenta atrás en la supervivencia política de Rodríguez Zapatero. Los que conocen la realidad económica de España ya descuentan que en los próximos días a nuestra economía le crecerán los enanos… y por ende, también al actual presidente del gobierno. Los sindicatos y los empresarios le dan la espalda. La sociedad se tensa por momentos y, si nadie lo remedia, algunos temen que pueda aparecer algún conato de revuelta ciudadana como ya ocurrió en Grecia. Un escenario que podría agravarse con la esperada oleada de españoles que no podrán pagar sus deudas contraídas con los bancos en 2010. Esta circunstancia pondrá en jaque al ya maltrecho sistema financiero español.

Entre tanto, el capital sigue huyendo de España. Se ha detectado una fuga de capital de más de 30.000 millones de euros sólo durante estos últimos 45 días.

El rescate que vamos a vivir será suave en las formas pero muy duro en el fondo. Así lo ha decidido ya la canciller de Alemania, Angela Merkel. Fuentes empresariales especulan, en primera instancia, con una ayuda cifrada en 300.000 millones de euros. Esto suponiendo que la contabilidad creativa no haya llegado hasta las grandes cuentas españolas algo que, en estos momentos, están estudiando los técnicos que manejan el fondo de estabilización europeo.

En cualquier caso, fuentes cercanas a lobbys internacionales, confirman que Felipe González será el encargado de regenerar esa confianza en la economía española y, por tanto, en la zona euro. Él será el responsable de utilizar la semántica adecuada. Por lo demás, el tiempo matizará, dará y quitará razones.

Alejandro Ávila es director de Primera Hora en Gestiona Radio