Resulta curioso que a pesar de la retórica de un Banco Central Europeo que se muestra propenso a desarrollar una política monetaria más restrictiva en los próximos meses y que anuncia prácticamente de manera expresa subidas inminentes de tipos para la próxima reunión del mes de Abril, sin embargo el precio del oro se ha mostrado indiferente.


¿Pero no se suponía que unos tipos de interés altos perjudicaban el precio del oro? En principio sí, pero la cuestión es cuál será el movimiento real de tipos y cuál es la expectativa del mercado, y mucho nos tememos que el BCE va a decepcionar al mercado con subidas menores de las anunciadas a bombo y platillo. En el mejor de los casos finalizaremos el año con una subida de 75 puntos básicos, insuficiente para ser el catalizador de una vuelta en la cotización del oro. Si a eso le sumamos la determinación de la FED en mantener una política expansiva y de no tocar sus tipos de interés, tenemos ingredientes suficientes para soportar precios crecientes en la cotización del oro.

A nivel fundamental, si tenemos en cuenta que las existencias actuales de oro extraído se sitúan en torno a 166.000 toneladas de oro y, como este metal es casi indestructible y nunca se llega a consumir, no hay riesgo de que se agote, como ocurre con el petróleo u otras materias primas. No obstante, como gran parte de las existencias de oro no está disponible en el mercado, las variaciones anuales de la oferta y la demanda influyen con fuerza en las perspectivas de precios del metal.

La industria minera produce la mayoría del oro «nuevo» a nivel mundial, pero las minas requieren un uso intensivo de capital y responden lentamente a los cambios de precios. El oro de segunda mano es otra fuente de la oferta, al igual que las ventas de los bancos centrales. La joyería y la inversión son las principales fuentes de la demanda. La demanda inversora ha subido rápidamente en años recientes, reflejando los temores de los inversores sobre la sostenibilidad de los sistemas de papel moneda. Los bancos centrales, que redujeron sus reservas de oro durante la década de 1990, ahora las mantienen o incluso las aumentan. Creemos que la creciente importancia de la demanda inversora puede hacer que aumente la volatilidad del precio del oro en el futuro.

¿Está realmente caro el oro? Aplicar una valoración al oro es complicado. No hay ninguna magnitud absoluta e independiente que determine si el oro está barato, caro o en su valor justo. Al mismo tiempo, comparado con otros activos, el oro tampoco está ni muy caro ni muy barato. De hecho, comparado con el petróleo o las acciones, el oro parece estar al menos en su valor justo o casi barato.

Una parte significativa de la subida de los precios del oro los últimos tres años refleja la expansión de la oferta de dólares estadounidenses en años recientes. También indica que la preocupación por el futuro de los principales sistemas monetarios empieza a verse en el precio del oro, próximo a sus máximos históricos.

A pesar de estar donde está creo que el precio del oro tiene que subir más, con un objetivo a corto plazo de unos 1.500 USD por onza. Por supuesto, una intensificación de la crisis de la deuda pública en Europa podría impulsar el precio del oro incluso a niveles más altos, pero tampoco deberían descartarse alegremente los riesgos a la baja.

Los precios actuales representan por lo tanto oportunidades para comprar, con un objetivo a tres meses de 1.500 USD y 1.650 a doce meses. Se asume un riesgo importante pero la recompensa puede ser también abundante.