La demanda del mercado gasista español registró un descenso del 15,3% en los seis primeros meses del año en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior, debido a una caída del 23% en el combustible requerido para la producción eléctrica y del 10% en el consumo convencional.





Según datos del informe de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) sobre supervisión de abastecimientos de gas de los meses de mayo y junio, esta caída vino acompañada de una reducción del 13% en las importaciones de gas natural licuado (GNL) por parte de España, que contrasta con un aumento del 10,2% en las compras de este combustible en el conjunto de Europa.

Por otro lado, Argelia se mantuvo como principal abastecedor de gas a España, con un 30,5% del total, seguida de Egipto (15%), Trinidad y Tobago (12,5%), Qatar (12%), Noruega (11%) y Nigeria (10,6%). En el periodo, destaca el fuerte descenso, del 57%, del gas suministrado por Nigeria.

En su primera reunión tras las vacaciones, el consejo de administración de la CNE aprobó además varios informes de supervisión, entre los que figura el relacionado con la primera subasta de diferencias de precios en el sistema eléctrico español y portugués, que se cerró con un volumen de 100 megavatios (MW) a 2,01 euros por megavatio hora (MWh).

Pese a que la puja se desarrolló sin incidentes, la CNE informa de que el organizador de la misma, OMEL, envió un correo electrónico en el que se adjuntó por error información confidencial acerca del proceso, lo que contraviene algunas de las reglas del proceso. No obstante, señala el regulador, ninguno de los agentes ha tomado acciones hasta la fecha en contra de este incidente, que no afecta al resultado de la subasta.