E.On obtuvo un beneficio neto de 3.968 millones de euros durante los seis primeros meses del año, lo que representa un incremento del 26.2% con respecto al mismo período del año anterior. Las ventas utilities de la alemana alcanzaron los 35.559 millones de euros, un 4% más. La compañia ha destacado que los mercados europeos de gas y electricidad estuvieron condicionados por los precios internacionales de petróleo, cabrón y CO2, así como las buenas temperaturas en buena parte de Europa. De ese modo explica las el incremento del 12% de su facturación y el retroceso del 8% en su segmento de gas natural.