Enagás analizará con todo interés el proyecto para la construcción de un gasoducto sahariano que uniría Nigeria con las costas argelinas. Fuentes de la compañía aseguran que lo harán si este sale adelante y es beneficioso para el sistema gasista español y europeo.
De esta forma se confirma la información publicada por Cinco Días, según la cual el ministro argelino de Energía, Chakib Khelil, había invitado a Enagás a formar parte de este proyecto, cuyo plan de viabilidad está siendo elaborado actualmente por una consultora. Este ofrecimiento fue realizado al presidente de Enagás, Antonio Llardén, durante una entrevista con Khelil en un reciente congreso sobre gas natural celebrado en Barcelona, confirmó también el portavoz, que agregó que el tema principal de la misma fue en cualquier caso Medgaz, la sociedad que promueve el gasoducto entre Argelia a España. Khelil ha lamentó que Enagás no hubiese participado en la parte marítima del gasoducto (cuando todavía era presidente Antonio González Adalid) y se interesó en qué pasaría a partir de Almería, adonde llegará el gasoducto desde el puerto argelino de Beni Saf. Precisamente a este puerto es al que llegaría el macroproyecto transahariano desde la ciudad nigeriana de Lagos tras un recorrido de 4.500 kilómetros y una inversión estimada en 10.000 millones de dólares, apuntaba Cinco Días. El proyecto, denominado TSGP, está impulsado por la empresa estatal argelina Sonatrach (también promotora del Medgaz) y la nigeriana NNPC, su puesta en marcha podría tener lugar para 2015 y la capacidad de transporte del gasoducto variaría entre 20 y 30 bcm al año, según datos de estas compañías.