El fabricante de electrodomésticos Electrolux, que la semana pasada anunció el cierre de su fábrica en Alcalá de Henares, que cuenta con 450 empleados, ganó en los nueve primeros meses del año 2.268 millones de coronas suecas (222 millones de euros), casi el doble que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Según informó hoy la compañía sueca, esta mejora en los resultados obedece a los recortes de costes, a un abaratamiento de las materias primas y a la estabilidad de precios, y a pesar de la debilidad de la demanda por la crisis económica.

La cifra de negocio de la empresa alcanzó los 80.917 millones de coronas suecas (7.948 millones de euros), lo que supone un incremento del 6,3% que en el mismo periodo del ejercicio anterior, cuando ingresó 76.129 millones de coronas suecas (7.479 millones de euros).

Con respecto a los resultados del tercer trimestre del año, el grupo ganó 1.575 millones de coronas suecas (154 millones de euros), lo que supone un incremento del 91,8% con respecto del mismo periodo del ejercicio anterior, e ingresó 27.617 millones de coronas suecas (2.712 millones de euros), un 4,8% más.

El grupo explicó que sigue centrado en reestructurar sus operaciones de fábrica, y recordó que además del cierre de la factoría de Alcalá, desplazará la producción de secadoras en Estados Unidos a la planta de la compañía en Juarez (México), lo que supone el cierre de la factoría de Webster City y su satélite en Jefferson, instalaciones que cuentan con 950 empleados.

Además de estos dos cierres, el grupo estudia en la actualidad la viabilidad de la producción de la fábrica sueca de Motala, que fabrica electrodomésticos de cocina. La fábrica cuenta con 240 empleados, y su futuro depende de las conclusiones de la investigación.