El yen cae a un nuevo mínimo récord frente al euro y ha tocado sus cotas más bajas de los últimos diez años frente a la libra esterlina, ya que los inversores siguen vendiendo la moneda nipona, de bajo rendimiento, y comprando otros activos más rentables. El euro ha subido un 0,2 por ciento, hasta su máximo récord de 168,43 yenes.