La quiebra de entidades bancarias en EEUU se mantendrá a un ritmo relativamente fuerte, según admite la presidenta de la Corporación Federal de Garantía de Depósitos (FDIC), Sheila Bair, quien, sin embargo, espera que no sea necesario recurrir al apoyo del dinero de los contribuyentes.

En una entrevista concedida a la cadena estadounidense CNBC, Bair señala que la agencia federal denería ser suficientemente sólida este año, aunque reconoció que 2010 podría ser un ejercicio difícil.

La Corporación Federal de Garantía de Depósitos (FDIC) se ha visto obligada a intervenir un total de 98 entidades en lo que va de año, cuatro veces más que en el conjunto de 2008 y la cifra más alta desde 1992, cuando fueron intervenidas 181 entidades.

El incesante número de rescates bancarios llevados a cabo por el supervisor en lo que va de año ha elevado el coste asumido por FDIC hasta casi 20.000 millones de dólares (13.670 millones de euros), mientras que en 2008 el coste fue de 17.600 millones de dólares (algo más de 12.000 millones de euros).

En este sentido, la agencia federal impuso a finales del primer trimestre a los bancos afiliados el pago una comisión de emergencia con el objetivo de incrementar los fondos disponibles de cara al rescate de entidades.