La renta variable española no se cansa y lejos de corregir excesos comienza otra sesión en positivo, aunque los avances son bastante discretos. El Ibex 35 suma un 0,09 por ciento en la apertura, hasta los 15.275 puntos, gracias al empuje del Santander - apoyado en una mejora de recomendación de UBS- y pese a la moderada recogida de beneficios en Telefónica, cuyo presidente, César Alierta, ha duplicado su participación en la compañía hasta lograr el 0,08 por ciento. El resto de plazas europeas comienzan el día en negativo –salvo Paris que abrirá a las 9:30 horas por problemas técnicos- , en un día con el precios del crudo en máximos, al alcanzar el futuro del crudo ligero estadounidense los 83,76 dólares.
El mercado parece haberse tranquilizado por los indicadores económicos del mes de septiembre que han superado las previsiones y por buenos resultados empresariales. Sin embargo, los expertos explican los últimos repuntes del Ibex 35 con un solo factor: el estirón del principal valor de nuestro mercado, de Telefónica. Y añaden que dato el peso que tiene la compañía en el selectivo del contínuo, el recorrido alcista del Ibex 35 en las últimas sesiones está un tanto “falseado” por este hecho. Sea como sea, el principal indicador de nuestro mercado se mantiene con holgura por encima de los 15.200 puntos, gracias al empuje del Banco Santander, después de que UBS haya mejorado su recomendación hasta comprar sobre la entidad, con un precio objetivo de 16 euros. La compañía presidida por Emilio Botín suma más de un 1 por ciento, al igual que la constructora ACS. En negativo se colocan el resto de pesos pesados, de manera que el BBVA cede un 0,6 por ciento, Repsol baja un 0,27 por ciento, mientras que la operadora Telefónica lucha por evitar los números rojos y cede un 0,09 por ciento. Y es que los inversores no pasan por alto el precio al que ha comprado 1,86 millones de acciones el propio presidente de la compañía: a 21,49 euros.