El Banco Santander, junto al operador de infraestructura Abertis Infraestructuras, adquirieron participaciones en dos contratos chilenos de autopistas por un total de 710,6 millones de euros. Por medio del fondo Santander Infrastructure Fund II, el banco y Abertis adquirieron participaciones del 50% en Autopista Central y Rutas del Pacífico de la española Actividades de Construcción y Servicios SA. La primera es una autopista de peaje de 60 kilómetros que atraviesa la capital, Santiago, y la segunda, una autopista de peaje de 140 kilómetros que une Santiago con el puerto de Valparaíso y la cercana Viña del Mar. Chile inició un activo programa de privatización de autopistas en la década de 1990, y ahora la mayoría de las principales carreteras interurbanas son operadas por medio de concesiones.