La Comisión de Competencia y Consumo de Australia concluye hoy que la posible compra de Rio Tinto por parte de su homóloga BHP Billiton no afectaría de una forma "significativamente negativa" a la competencia, lo que supone un nuevo impulso a la oferta hostil de adquisición lanzada por la mayor compañía minera a nivel mundial. El presidente del regulador australiano, Graeme Samuel, señala que la propuesta de compra combinaría dos de los tres mayores suministradores mundiales de acero, pero precisa que "aunque las barreras de entrada son altas, recientemente se han producido nuevas entradas en respuesta a la elevada demanda de mineral de hierro".