Voces de las agencias de calificación Standard & Poors y Fitch han reconocido que podrían bajar el rating de las potencias periféricas europeas si la sitaución de crisis empeora. La peor parte se la llevarían España e Italia.

Standard & Poors
reconoce que un significativo empeoramiento de la economía europea que desembocara en una recaída en recesión sería clave para que la agencia rebajara entre uno y dos escalones la nota de solvencia de España, Italia, Irlanda, Portugal e incluso Francia. Esta idea está reflejada en un informe en el que la agencia plantea dos simulaciones de mayor tensión, aunque precisa que ninguna de ellas se ajusta a su escenario central, en el que prevé un crecimiento de la eurozona de entre el 1% y el 1,5% en 2012. Las notas soberanas de Francia, España, Italia, Irlanda y Portugal probablemente serían rebajadas en uno o dos escalones bajo los dos escenarios de estrés, apunta la calificadora de riesgos, que analiza la capacidad de la UE y del Fondo Monetario Internacional (FMI) de respaldar a las economías de la zona euro bajo las dos hipótesis de tansión, donde en un primer caso se registraría una recaída en recesión, a la que en el segundo escenario se le añadiría un shock de los tipos de interés.

David Riley, jefe de calificaciones soberanas globales de Fitch, señala que es cierto que tanto Italia y España son solventes, pero los temores son de una potencial iliquidez y por lo tanto ve la necesidad de un prestamista creíble de última instancia. También, a diferencia de BCE y el punto de vista alemán, Riley reconoce que el bloque de los Bancos Centrales debería asumir ese papel.