El presidente de Samsung, Lee Kun-hee, ha sido acusado hoy formalmente de evasión fiscal por el fiscal independiente que investigó durante tres meses a la compañía surcoreana, pero que no halló pruebas para acusarla de corrupción. El fiscal especial no halló pruebas de que el responsable de la primera empresa de Corea del Sur, de 66 años, sobornase a responsables del Gobierno o a miembros de la justicia. En una rueda de prensa televisada a toda la nación, el fiscal especial, Cho Joon-woong, acusó además a otros nueve directivos de la empresa de varias irregularidades, al concluir tres meses de pesquisas.