El presidente de Chrysler, Robert Nardelli espera completar mañana la venta de ese fabricante estadounidense de automóviles a la italiana Fiat. Nardelli testificó ayer ante el juez Arthur González del Tribunal de Quiebras de Nueva York, que supervisa la suspensión de pagos de Chrysler. El juez González tiene que aprobar cualquier decisión con respecto a la gestión de Chrysler, incluida la venta de sus activos a Fiat. Chrysler se declaró en quiebra el pasado 30 de abril después de que un reducido grupo de inversores rechazó la oferta del Departamento del Tesoro de EE.UU. para cancelar 6.900 millones de dólares de deuda asegurada a cambio de 2.000 millones de dólares en metálico. El presidente de Chrysler también dijo que dejará la dirección de la empresa y volverá a trabajar para el fondo de inversiones Cerberus, actual propietario de la compañía.