La economía española moderó un punto su caída intertrimestral en entre abril y junio, al registrar un descenso del 0,9%, una tasa "menos pronunciada" que en los dos trimestres precedentes. Sin embargo, la caída interanual se situó en el 4%, ampliando así el recorrido bajista que inició en el último trimestre de 2008, según el boletín económico del Banco de España correspondiente a los meses de julio y agosto.
De esta forma, la institución financiera asegura que los indicadores disponibles referidos al periodo abril-junio apuntan a una "prolongación de las tendencias contractivas", aunque a un ritmo "más contenido" que en el primer trimestre (cuando la economía se contrajo un 1,9% en tasa intertrimestral), en un entorno caracterizado por cierta normalización de los mercados financieros y por unas condiciones externas menos severas.

En concreto, las previsiones del Banco de España, a pesar de estar elaboradas a partir de una información coyuntural incompleta, adelantan que la demanda nacional "acusó un nuevo recorte" entre abril y junio (-6%), mientras que la demanda exterior neta mostró un leve aumento, hasta contribuir 2,4 puntos al incremento del PIB.

En este contexto, el gasto de los hogares retrocedió de nuevo entre abril y junio, aunque el Banco de España prevé una ralentización en el ritmo de descenso del consumo final, de modo que la tasa interanual podría situarse en el 4,6%. Así, las decisiones de consumo siguieron muy condicionadas por el "debilitamiento generalizado" de la renta disponible y la riqueza, aunque a lo largo del trimestre mejoró "sustancialmente" la confianza de los agentes.

A su vez, la evolución de la renta disponible en el segundo trimestre estuvo determinada por el deterioro de las rentas laborales como consecuencia de la "desfavorable situación" del mercado de trabajo, que no pudo ser contrarrestada por el impacto de la actuación de las administraciones públicas (con las mayores prestaciones sociales y los menores impuestos) y el recorte "sustancial" de la inflación.

Asimismo, entre abril y junio continuó también la reducción de la riqueza, sobre todo como resultado de la evolución de su componente inmobiliario, factores que provocaron, según el Banco de España, un nuevo aumento de la tasa de ahorro de los hogares en el segundo trimestre del año, tras el repunte del 14,1% registrado entre enero y marzo de 2009.

LA INVERSIÓN RESIDENCIAL SIGUE DEBILITÁNDOSE

La inversión residencial, por el contrario, "intensificó su debilidad", influida por las expectativas de las caídas de precios, la incertidumbre sobre las perspectivas de crecimiento de la renta y el mantenimiento de unas condiciones de financiación "globalmente restrictivas". Así, la institución financiera estima que el conjunto de la inversión residencial cayó cerca de un 25% en el segundo trimestre.

Por su parte, la inversión empresarial se volvió a contraer entre abril y junio, algo que el Banco de España considera "coherente" con la tónica de debilidad de la demanda, con el mantenimiento de unas condiciones de financiación restrictivas, con unas perspectivas "inciertas" sobre la recuperación económica y unas expectativas de beneficios "muy negativas".

Frente al retroceso de los distintos componentes de la demanda interna privada, las administraciones públicas contribuyeron a sostener el gasto mediante "cuantiosas transferencias netas" a las familias a través de la inversión pública, con la puesta en marcha de los proyectos incluidos en el Fondo Estatal de Inversión Local y nuevas medidas que entrarán en vigor en 2009-2010.

MÁS DETERIORO EN LAS FINANZAS PÚBLICAS

Así, el Banco de España explica que, a pesar del último recorte del gasto público aprobado, el gasto de las administraciones públicas se incrementó "de forma notable" en el segundo trimestre, mientras que la recaudación tributaria acentuó su trayectoria descendente, con tasas de variación "muy negativas" que han acabado provocando un nuevo deterioro de las finanzas públicas.

En cuanto al sector exterior, la institución destaca que la demanda exterior neta volvió a mitigar el efecto del retroceso del gasto interno sobre la actividad, gracias, sobre todo, al recorte de las importaciones, que cayeron casi en un 20%.

Desde el punto de vista de la oferta, la entidad emisora asegura que el grueso del ajuste recayó nuevamente en la ramas de la industria y la construcción, si bien en este último caso, el ritmo de descenso de la actividad "se moderó" por los efectos de la puesta en marcha de los proyectos de obra civil incluidos en el Fondo Estatal de Inversión Local. El retroceso se extendió a todas las ramas, excepto la agrícola y pesquera, que mostraron una recuperación.

SE RALENTIZA LA CAÍDA DEL EMPLEO

Por su parte, en el mercado de trabajo se produjo una cierta ralentización en el ritmo de la caída del empleo, con una intensidad "más atenuada" que en el primer trimestre, mientras que la productividad aparente del trabajo se mantuvo en niveles "relativamente elevados" (3,2%) y similares a los del primer trimestre.

Los costes laborales, por su parte, mostraron una "moderada reducción" en su tasa de avance, aunque inferior a la que cabría esperar ante el "severo debilitamiento" del mercado laboral, mientras que existen "ciertos indicios" de que la moderación salarial se podría estar frenando.

Por otro lado, los precios intensificaron el proceso de corrección iniciado en los últimos meses de 2008, provocando así que los ajustes de precios en España estén siendo más intensos que en la zona euro y configurando un panorama de ausencia de presiones inflacionistas y de diferenciales de precios negativos con la Unión Europea, necesario para consolidar cierta ventaja competitiva en la que se pueda asentar la recuperación.

UN PANORAMA MEJOR EN EL EXTERIOR

En cuanto al panorama internacional, el Banco de España destaca la relajación de los mercados financieros, que ayudó a registrar menores tasas de contracción económica y a detener la trayectoria de las continuas revisiones de las previsiones macroeconómicas, aunque el diagnóstico sobre la duración de la recesión y la pauta de salida no se ha visto modificada "sustancialmente".

Sobre la zona euro, el Banco de España asevera que los indicadores disponibles también apuntan a "cierta moderación" en el ritmo de descenso de la actividad que, junto a las señales de estabilización en los mercados financieros podrían apuntar a un punto de inflexión en la "intensa" recesión económica.