La demanda del crédito destinado a la adquisición de vivienda registrará un "leve aumento" en el tercer trimestre por primera vez "en bastante tiempo", según la Encuesta de Préstamos Bancarios de julio de 2009 del Banco de España.
El organismo también prevé el mantenimiento sin cambios de los criterios de aprobación del crédito y caídas modestas en la demanda de financiación de empresas y de hogares para consumo y otros fines.

La encuesta también destaca que los criterios para aprobación de nuevos préstamos a empresas y hogares en España siguieron endureciéndose en los tres últimos meses, aunque menos de lo esperado, mientras que la oferta del crédito registró una "notable" contracción por segundo trimestre consecutivo.

Así, el informe señala que tanto en España como en la UE se produjo un menor endurecimiento de los criterios de aprobación de nuevos créditos a empresas, aunque las entidades españolas fueron las que más los endurecieron. El informe resalta que la demanda de fondos de las empresas continuó reduciéndose, de forma más acusada en las pymes.

En este sentido, también resalta que la demanda de las familias por adquisición de vivienda dejó de caer por primera vez desde el final de 2006 y que se registró "una reducción del ritmo de contracción de la oferta", más acusado en España, que en la UE.

Además, señala que el leve endurecimiento de los criterios de aprobación se debió a las expectativas negativas de las entidades sobre la actividad económica y, en menor medida, de las persepectivas sobr el mercado de la vivienda y a los costes de financiación y la disponibilidad de fondos.

Asimismo, en los préstamos a los hogares para consumo y otros fines continuó igualmente el descenso en el ritmo de endurecimiento de los criterios de aprobación, "mucho más marcado" en España que en el conjunto del área euro, de forma que la contracción de la oferta en este segmento durante el tercer trimestre paso a ser "más débil" en España que en la zona euro.

Entre los factores, las entidades volvieron a destacar los riesgos relacionados con la situación económica en general, la solvencia de los consumidores y las garantías solicitadas, aunque la importancia otorgada a los mismos fue en España inferior al trimestre anterior.

Sin embargo, destaca que "todas las condiciones de los créditos volverion a endurecerse", aunque lo hicieron con menor intensidad que en los tres primeros meses del año.

MENOS DIFICULTAD EN EL MERCADO MAYORISTA


La situación de los mercados financieros mayoristas continuó siendo complicada, aunque se observaron mejoras significativas con respecto al período anterior, especialmente en los mercados monetarios y de valores de renta fija a medio y largo plazo.

A ello, contribuyeron las medidas de apoyo público por parte de los gobiernos, que continuaron teniendo un impacto positivo y significativo sobre las condiciones de acceso a la financiación en los mercados de valores y de crédito, sin bien, España fue ligeramente inferior al registrado en los primeros meses del año.

Las entidades españolas destacan "una significativa reducción en las dificultades de acceso a la financiación mayorista en el segundo trimestre de 2009, aunque con diferencias en los distintos segmentos. Mientras en los mercados de titulización y transferencia del riesgo de crédito los progresos fueron "marginales", en el resto, las mejores fueron más importantes.

SIN CAMBIOS


El informe resalta que de cara al trimestre en curso, las previsiones de las entidades españolas tienen como objetivo mantener sin cambios los criterios de aprobación de nuevos créditos a empresas y a hogares para la adquisición de vivienda, y de ligero endurecimiento en el caso de los préstamos para consumo y otros fines.

Dentro del segmento de sociedades, se espera una pequeña relajación de las operaciones con pymes y de una restricción algo mayor en la financiación a las grandes empresas.

Asimismo, el Boletín del Banco de España constata que desde principios de año, se observa una reducción de las tensiones financieras, que seguramente, está vinculada con las medidas gubernamentales y de los bancos centrales sin precedentes, así como con la constatación de que "la contracción económica parece perder intensidad".