La economía estadounidense se contrajo en el segundo trimestre menos de lo que había estimado previamente el Gobierno, mientras que los indicadores de la inflación siguieron siendo benignos. El producto interno bruto se redujo a una tasa anual ajustada por factores estacionales del 0,7% entre abril y junio, informó el miércoles el Departamento de Comercio. En forma previa, el Gobierno había estimado la contracción trimestral en el 1,0%. La revisión se debió a que los gastos de las empresas no fueron tan débiles como se calculó en un principio.