El Ibex 35 se va de fin de semana con mal sabor de boca. El balance de las cinco jornadas le deja un recorte del 3,87% y bastante alejado de los 14.000 puntos con los que bailó la semana pasada y el selectivo incluso se deja en el camino la referencia de los 13.700 puntos. Recortes en la renta variable española de la mano de un petróleo que está inmerso en una tendencia alcista imparable que le llevó a cotizar el jueves por encima de los 135 dólares el barril. Los expertos consultados por Estrategias de Inversión lo tienen claro, cautela ante las posibles caídas que puede vivir el Ibex la próxima semana y en caso de querer entrar en bolsa, ganan los de siempre: los blue chips.
No fue una buena semana para el selectivo español, perdió el nivel de los 13.600 puntos, cerró en 13.577,60 puntos y recortó un 3,87% semanal lo que según algunos expertos le lleva a situarse en un momento delicado. Así lo expone Juan Carlos Costa, director de Kostaroff.es para quien “hay que vigilar porque al perder la resistencia de los 13.800 sí pueden venir caídas más importantes”. José Manuel Ollero, Jefe de análisis de Noesis, lo resumió de manera clara, “la pérdida de los 13.800 puntos hará que veamos una fase correctiva de mayor envergadura”. Para Javier Ruiz, gestor de fondos de Metagestión “el selectivo español sufre una corrección meramente técnica –pivotando en los 14.000 puntos- “y espera una corrección del crudo para retomar la senda alcista”. Precisamente ahí radica la clave de la cuestión, en la carrera imparable del crudo que batió día sí y día también máximos históricos hasta romper los 135 dólares el barril de Brent. Y mientras tanto y en otra órbita ajena a los nubarrones que copan la economía, Warren Buffet, el multimillonario y presidente de Berkshire Hathaway, cogió el avión y se vino de compras a España, como si se tratara de ir de rebajas. Está interesado en adquirir compañías de nuestro país como inversión a largo plazo, probablemente "empresas que no ganen dinero ahora". Recalcó que su interés "no está orientado a corto plazo, en lo que vaya a hacer la empresa en los próximos seis meses tras la adquisición, esto no va ser determinante". En el ámbito macroeconómico, el PIB español vino a confirmar lo que ya el mercado tiene más que asumido: la ralentización económica. Creció en el primer trimestre del año un 2,7%, ocho décimas menos que en el último trimestre del pasado año. En Alemania el índice de confianza empresarial IFO dio un respiro al mejorar y alcanzar los 103,5 puntos, sin embargo la de arena llegó con el índice de expectativas económicas ZEW que descendió a -41,1 puntos en mayo, frente a -40,7 puntos en abril. El país germano fue centro de atención a lo largo de la semana porque tal y como apuntó Álvaro Blasco socio-director de Atlas Capital “la semana pasada conocimos datos de crecimiento que hicieron pensar que Alemania iba a ser el motor que nos sacaría en estos momentos difíciles” si bien “ya oímos voces que anunciaron que el crecimiento en el segundo trimestre en Alemania no será tan bueno como en el primero” y además “el índice ZEW viene a recalcar que las cosas no serán fáciles”. Así las cosas, el dato de PMI manufacturero de la zona euro no cumplió con las expectativas y se quedó en los 50,5 puntos en el mes de mayo y la Comisión Europea ya advirtió que revisará sus previsiones de crecimiento establecidas de momento en el 1,7% si el petróleo continúa en su carrera de rompe y rasga: "Obviamente si nuestros cálculos fueran superados por las cifras reales, que sólo conoceremos a finales de año, está bastante claro que el crecimiento será menor". Gráfico Ibex