La incesante escalada de la tasa del desempleo cercana al 20% y el incremento del déficit público hasta el 11,4% del PIB en 2009 llevan a España a situarse como el "enfermo" del Viejo Continente, según datos del índice de Miseria de Moody's recogidos por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (Faes). Así, España lidera dicho índice de 2010, por encima de países como Letonia, Lituania e Irlanda (este último con la segunda tasa de paro más elevada de Europa). Para argumentarlo, Faes recoge los distintos índices internacionales publicados por los organismo económicos más importantes del mundo, como la caída de España en el índice de Libertad Económica que elabora la Fundación Heritage y 'The Wall Street Journal', del puesto 27 al 36.