El número de personas inscritas en las listas de morosos alcanzó en junio los 2,5 millones, con deudas impagadas con bancos, grandes compañías o financieras, según datos estimados al cierre del mes de junio de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef-Equifax). El montante total de la deuda, sumando la de particulares y empresas también registradas, se situó en más de 15.374 millones de euros, lo que supondría un incremento del 66,15% en comparación con el mismo periodo del año anterior y 5 millones más que el dato al cierre de 2007, cuando alcanzó los 10.658 millones. Además, esta cifra es la más alta desde al menos 2002, cuando no alcanzaba los 6.500 millones de euros. El saldo deudor medio en junio ascendió a 3.620 euros, mientras que el número de operaciones morosas registradas por la Asociación superó los 4,2 millones, lo que supone un incremento del 26,13% respecto a la cifra registrada al cierre del mes de junio de 2007, y constituye la cifra más alta desde, al menos, 2002. Por sectores, entre enero y abril destacó el incremento de la morosidad en el pago de los préstamos hipotecarios, que repuntó un 84,2%, seguida de la morosidad en las telecomunicaciones, que creció un 39,8%, y en la financiación de automóviles (+37,2%). A continuación se situó el aumento de la morosidad en los préstamos personales, que repuntó un 33,6%, en la financiación al consumo (+31,7%), en operaciones realizadas con tarjeta de crédito (31,3%), los descubiertos en la cuenta corriente (+26,4%) y, finalmente, en otros conceptos (19,7%).