El Nikkei ha terminado la semana con un avance del 2,7% (hasta los 9.206,75 puntos) después de que el G-7 haya anunciado su decisión de llevar a cabo una intervención monetaria concertada para hacer frente a la escalada del yen.

La decisión llegó tras una conferencia telefónica convocada por Francia y después que el yen había alcanzado su nivel más alto frente al billete verde desde el fin de la II Guerra Mundial.

Tras el acuerdo, el Banco de Japón ha vuelto a intervenir en los mercados con una inyección de 3 billones de yenes (27.085 millones de euros) a corto plazo.

En cuanto al resto de índices asiáticos, el HANG SENG ha cerrado con una ligera subida del 0.19% hasta los 22326.18 puntos y el australiano S&P/ASX se ha revalorizado un 1.56%, alcanzando los 4626.40 puntos.

La situación en la planta nuclear de Fukushima sigue siendo muy grave, pero, según declarado por la OIEA, no está empeorando. Con respecto a la economía japonesa, una inyección de optimismo llegó por parte del Fondo Monetario Internacional, que señaló que la economía del país es fuerte y rica y el gobierno nipón tiene recursos financieros suficientes para hacer frente a sus necesidades.



En el plano empresarial destacamos la revalorización del 18,8% de las acciones de Tokyo Electric Power, la operadora de la central nuclear de Fukushima, que en los últimos cuatro días habían acumulado una caída de un 62%.



En el mercado de divisas, el won surcoreano se ha apreciado un 0.75% hasta los 1126.65 W/$ y el ringgit malayo ha cerrado plano en los 3.0478 R/$.