Los mercados prevén que el consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) va a subir el miércoles los tipos de interés en la zona euro, para dejarlos en el 4 por ciento, por las presiones inflacionistas a medio plazo. No sólo eso, para la segunda parte del año, muchos analistas esperan que la entidad emisora va a elevar el precio del dinero por encima del 4 por ciento.
Los expertos del banco Hypovereinsbank consideran que el banco emisor va a revisar al alza sus previsiones de inflación para 2007, por el reciente incremento de los precios del petróleo y de los alimentos. Aunque entienden que los precios bajarán ligeramente en la eurozona hasta julio, prevén un incremento en la segunda mitad del año y una inflación por encima del 2 por ciento. Esto es, por encima del límite que establece el BCE para garantizar la estabilidad de los precios. El HVB alerta de riesgos alcistas sobre los precios a medio plazo por el incremento de la capacidad de utilización de las instalaciones productivas hasta niveles máximos, el aumento del empleo y las subidas de los salarios. Los analistas de Postbank señalan que "la expansión de la masa monetaria y del crédito, combinado con un fuerte crecimiento económico, es un riesgo potencial para la inflación" a medio plazo. La masa monetaria creció en abril un 10,4 por ciento, frente al mismo mes de 2006, por debajo de lo previsto, pero muy por encima del 4,5 por ciento que el BCE recomienda para asegurar que no se van a producir presiones inflacionistas.