El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, se ha mostrado "optimista" sobre la situación económica en la zona euro, pero considera necesario ahondar en la aplicación de reformas estructurales para hacer frente a la globalización y al envejecimiento de la población. Y es que, a su juicio, ésta es una de las causas de que Europa crezca menos que EE.UU y otras potencias.
Trichet, que ha pronunciado en Bruselas una conferencia sobre los cambios que a su juicio debe afrontar la economía europea, ha asegurado que "los gobiernos europeos tienen una oportunidad única para aprovechar el actual periodo de crecimiento y seguir adelante con las reformas estructurales que se han acordado, pero que están aún lejos de ponerse en práctica". Trichet ha augurado que simplemente con acometer todas estas reformas, el Producto Interior Bruto (PIB) de la Eurozona podría crecer un 0,5 por ciento y hacer que la mejora económica actual sea más amplia y duradera. En este sentido, ha destacado el "éxito" obtenido por los países de la Unión Europea (UE) que han introducido "reformas valientes" como Dinamarca, Irlanda y Holanda, que han conseguido estimular el crecimiento y el empleo. Mercado laboral Trichet ha hecho especial hincapié en la necesidad de reformar el mercado laboral, "reducir su rigidez" e incentivar el empleo a través de cambios en los sistemas sociales. Además, ha pedido una "integración completa" del sector de los servicios financieros en la zona euro y ha asegurado que la falta de avances en este sentido ha limitado el desarrollo de algunos sectores de la economía. Por otra parte, ha insistido en la necesidad de destinar más fondos a la investigación y al desarrollo, y ha recordado que el gasto europeo en educación superior representa alrededor del 1,2 por ciento del PIB de la UE, mientras en Estados Unidos supone el 2,9 por ciento.