El Tribunal de Quiebras del Distrito Sur de Nueva York, que tramita la suspensión de pagos de General Motors, ha autorizado al grupo automovilístico a seguir con las actividades de producción de vehículos y con la aplicación de incentivos comerciales, al tiempo que dio 'luz verde' al acceso a 15.000 millones de dólares (unos 10.500 millones de euros) por parte de la corporación. Estos 15.000 millones de dólares forman parte de la inyección de liquidez de 33.300 millones de dólares (23.450 millones de euros al cambio actual) que General Motors recibirá del Tesoro estadounidense y de los Gobiernos de Canadá y Ontario.