El Índice de Precios de Consumo (IPC) experimentó un aumento de nueve décimas en el mes de marzo, lo que situó la tasa interanual en el 4,5%, la más alta desde julio de 1995. De esta forma, la inflación continúa la senda alcista que comenzó el pasado verano y se sitúa por encima del 4% por quinto mes consecutivo, regresando así a los niveles registrados en el año 1995, cuando el IPC llegó, incluso, a superar el 5% en tasa interanual. La inflación subyacente (que no incluye los precios de los productos energéticos ni de los alimentos no elaborados) se situó en el 3,4% en marzo, una décima más. Por su parte, el Indicador de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) alcanzó en marzo el 4,6% interanual, dos décimas más que en febrero.