El Índice de Precios de Consumo subió el 0,6 por ciento en junio lo que situó la tasa anual en el 5 por ciento, cuatro décimas superior a la de mayo y la más alta registrada desde hace trece años. El constante encarecimiento de precio del crudo y, en menor medida, de los alimentos, vuelven a ser los responsables, un mes más, de las elevadas tasas de inflación anuales que desde finales del pasado verano registra la economía española. Así, en el último año, el grupo del transporte acumula un aumento del 10 por ciento debido al encarecimiento de los carburantes, mientras que el de alimentos ha subido el 7,2 por ciento, principalmente por el pescado, las patatas y el pollo, y el de vivienda lo hizo el 6,9 por ciento, por el alza del gasóleo para calefacción.
No obstante, la tasa de inflación subyacente -que excluye la evolución de los precios de la energía y los alimentos frescos- no varió respeto a mayo y se mantuvo en el 3,3 por ciento. Si se desglosa el IPC por grupos, desde junio del pasado año, el del transporte acumula un aumento del 10 por ciento por el alza de los carburantes, mientras que el de alimentos ha subido el 7,2 por ciento, principalmente por el pescado, las patatas y el pollo, y el de vivienda el 6,9 por ciento, por la subida del gasóleo para calefacción. A continuación se sitúan los grupos de hoteles, cafés y restaurantes, cuyos precios han subido en un año el 4,8 por ciento, bebidas alcohólicas y tabaco, con el 4,1 por ciento; enseñanza, el 3,8 por ciento; y otros bienes y servicios, el 3,5 por ciento, en este caso por la subida de los seguros para automóviles. Menos inflacionistas fueron los grupos de menaje, con una subida de precios del 2,5 por ciento; vestido y calzado, el 0,7 por ciento y medicina, con un aumento del 0,4 por ciento, mientras que en el último año sólo han bajado los precios de las comunicaciones, el 0,3 por ciento, y de ocio y cultura, el 0,2 por ciento. Si el desglose se hace por productos, desde junio del pasado año los carburantes y combustibles acumulan una subida del 24,6 por ciento y los productos energéticos del 19,2 por ciento -el 16,8 y el 13,5 por ciento, respectivamente, en lo que va de año-; y los alimentos frescos del 5,1 por ciento. Dentro de los alimentos, destacan las subidas acumulada en un año por la leche, el 23,6 por ciento; los huevos, el 13,4 por ciento; el pan, el 11 por ciento; y los cereales y productos lácteos, más del 10 por ciento. En cuanto a las subidas mensuales, el IPC subió en junio seis décimas, lo que supone el mayor aumento de precios que se produce en este mes desde 1993 cuando comenzó a elaborarse la serie histórica, y duplica a las más elevadas registradas hasta ahora y que tuvieron lugar en el mismo mes de 2000 y 2001 cuando los precios subieron el 0,3 por ciento. El alza de los precios en junio se debió, principalmente, a la subida de los grupos de transporte, el 7,3 por ciento también por el encarecimiento de carburantes y lubricantes; vivienda, el 5,1 por ciento, por el gasóleo para calefacción; bebidas alcohólicas y tabaco y hoteles, cafés y restaurantes, con el 3,6 por ciento; y otros bienes y servicios, con el 3 por ciento. A continuación se situaron las subidas de los alimentos y bebidas no alcohólicas y menaje, con el 1,8 por ciento; comunicaciones, el 0,4 por ciento, al enseñanza, el 0,3 por ciento. Por el contrario, en junio sólo bajaron los precios del vestido y calzado, el 1,1 por ciento, debido al periodo de rebajas, el ocio y la cultura, el 0,5 por ciento, y medicina, el 0,2 por ciento. El INE también difundió hoy el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), que coincidió con el indicador adelantado, y subió seis décimas en junio hasta el 5,1 por ciento en tasa interanual, cuatro décimas más que la de mayo. Por comunidades autónomas, la más inflacionista fue Canarias, con un aumento del IPC del 0,8 por ciento, seguida de Aragón, Castilla La Mancha, Cataluña y La Rioja, con el 0,7 por ciento; Asturias, Baleares, Castilla y León, Extremadura, Galicia, Madrid y Navarra, con el 0,6 por ciento; Andalucía, Cantabria, Comunidad Valenciana y País Vasco, con el 0,5 por ciento y Murcia, con el 0,4 por ciento.