La inflación de Japón se aceleró a un 1,2% en marzo, un máximo de 10 años, debido al aumento de los precios de la gasolina y los alimentos. El mercado esperaba esta lectura, que es la mayor desde marzo de 1998, cuando subió un 1,8%. La subida de marzo supone la sexta consecutiva tras una subida de un 1,0% en febrero.