El Índice de Precios al Consumo (IPC) de Estados Unidos ha subido un 0,7 por ciento en el quinto mes del año, frente al crecimiento del 0,4 por ciento experimentado en abril. Se trata del mayor aumento en 20 meses. La inflación subyacente sube tan sólo una décima, para colocar la tasa interanual en el 2,2 por ciento.
El aumento de los precios en mayo en EE.UU ha llevado a la tasa interanual hasta el 2,7 por ciento, una décima por encima del mes anterior y de lo pronosticado por los expertos. Este repunte inflacionista viene protagonizado por las subidas del 5,4 por ciento en los precios de la energía, del 2,8 por ciento en el transporte y del 0,6 por ciento en el ámbito de la educación y las comunicaciones. La buena noticia llega de la mano de la tasa subyacente, que ha subido un 0,1 por ciento, frente al 0,2 por ciento esperado, con lo que el dato interanual se rebaja hasta el 2,2 por ciento ( frente al 2,3 por ciento anterior). De este modo, esta cifra se acerca cada vez más al onjetivo del 2 por ciento que tiene la reserva Federal.