La renta variable española amanece sin fuerzas tras los fuertes descensos vividos anoche en Wall Street y pese a que el Nikkei japonés sí ha conseguido evitar los números rojos. El Ibex 35 se deja un 0,6 por ciento y se coloca en los 14. 577 puntos, lastrado por la recogida de beneficios de Telefónica y el fuerte descenso de las constructoras. El resto de plazas del viejo continente muestran ventas claras en la apertura, mientras que el cambio euro-dólar se coloca en las 1,4723 unidades.
La renta variable española no encuentra fuerzas para levantar cabeza y se deja llevar por los temores y malos augurios que llegan de EE.UU. El dado de viviendas usadas de noviembre en aquel país cayó más de lo esperado y a eso se unen otros “efectos colaterales” de la crisis subprime, en forma de nuevos castigos al sector bancario. El desplome de Morgan Stanley, Merrill Lynch o Bearn Stearns no pasan desapercibidos a los inversores españoles que continúan vendiendo acciones del sector bancario. Un sector bancario que parece movido y sobre el que se conocen nuevas participaciones. A saber, la prensa revela que Caja Madrid cuenta con una participación del 4,83% en Bankinter y que apoya al núcleo duro del banco encabezado por Jaime Botín en plena lucha por el banco, tras la entrada de Credit Agricole. Así las cosas, Bankinter cede un 2,3 por ciento, pero no es el peor entre las entidades financieras, ya que Banesto -que presenta resultados este viernes- baja casi un 2,4 por ciento. Entre los dos grandes bancos, tanto Santander como BBVA bajan un 0,6 y un 0,7 por ciento, respectivamente. Ventas que se unen al mal tono de Telefónica y que arrastran a la renta variable. Se derrumban las constructoras El peso de Telefónica (-1,2por ciento) en el Ibex 35 condena al indicador selectivo a vestir de rojo, en otro día de castigo para el sector constructor. Colonial se desploma más de un 4 por ciento, mientras que Sacyr Vallehermoso o Ferrovial se dejan más de un 2 por ciento. Fuertes descensos que también afectan a Abengoa y Gamesa, ambas con un retroceso superior al 3 por ciento. Mientras, ACS baja un 0,79 por ciento. La compañía se encuentra en el punto de mira tras adquirir un 4,83 por ciento adicional de Unión Fenosa, la tercera eléctrica española, por 655 millones de euros, con lo que su participación se sitúa en el 45,3 por ciento. Desde hace tiempo se especulaba con este aumento de participación para evitar posibles opas hostiles sin tener que lanzar una oferta por el 100 por cien del grupo, tras las dificultades que han ido surgiendo para una operación de fusión con Iberdrola, en la que ACS tiene cerca del 12 por ciento. Por cierto que el Santander ha movido ficha en Iberdrola al alcanzar un 3,4 por ciento de su accionariado. Los títulos de Iberdrola escapan de los descensos, al sumar un 0,47 por ciento, al igual que los de Unión Fenosa, que suben un 0,7 por ciento, y los del resto de compañías del sector. Y en positivo le acompañan Repsol y Altadis.