A la espera de lo que pueda pasar esta tarde en la reunión de la Reserva Federal en EEUU Europa se tiñe de rojo mientras que el Ibex 35 trata de mantener la cota de los 8.300 puntos con una importante dosis de cautela. Por su parte el euro sigue por debajo de los 1,37 dólares mientras que el oro se queda por encima de los 1.800 dólares la onza.
La referencia del día va a pillar a los mercados europeos cerrados; y es que no será hasta las 20:30 hora española cuando la FED haga públicas sus intenciones. En la baraja, las cartas de nuevos estímulos aún no tienen forma aunque parece que saldrán de nuevo al rescate de los mercados.

Unos mercados que en el viejo continente frenan las alzas y esperan con cautela lo que pueda llegar del otro lado del Atlántico.

En el Ibex 35 destacan las alzas por encima del punto porcentual de CaixaBank, que se desmarca de los recortes generalizados del selectivo mientras que Inditex, tras haber presentado unos buenos resultados (y que alguien se sorprenda), suma un 0,3% y trata de mantener el tono positivo.

Entre medias, valores como Endesa o IAG se acercan al 1% de rebote en una jornada en la que la gran banca de nombre Banco Santander y apellido BBVA presentan comportamientos dispares. Mientras la entidad dirigida por Emilio Botín, trata de recuperar el verde, al caer un 0,2%, la bilbaína se deja más de un punto porcentual.

Las acciones más castigadas del principal mercado español son las de Amadeus. La central de reservas electrónicas se deja un 3,2% y destaca entre los números rojos mientras que FCC, Sacyr Vallehermoso o Gas Natural se acercan al 2% de recortes.

Los recortes se generalizan en el viejo continente con las principales plazas cotizando a media sesión también en negativo. El Dax alemán se deja a las 12:30 hora española un punto porcentual poniendo en juego la cota de los 5.500 puntos. El Eurostoxx por su parte se deja un 0,7% hasta los 2.124 puntos. El Ftse pierde un 0,2% hasta los 5.348 puntos mientras que en París los recortes llegan has los 2.956 puntos, lo que significa una caída del 0,9%.

El euro se sitúa por debajo de los 1,37 dólares mientras que el dólar mantiene los 1.800 dólares con solvencia, en lo que se ha convertido un importante soporte.