El Ibex 35 no consigue marcar  ganancias y, con una caída del 0.15%, cierra la primera sesión de la última semana del año en los 8.529 puntos.  Una penalización que tuvo a BME como protagonista, con cerca del 2% de caída, y que colocó a Caixabank como principal impulsor de las subidas tras anunciar el canje de las preferentes por bonos convertibles. En el punto de mira, la subasta de letras que realizará mañana Italia con un euro que vuelve a subir hasta los 1.31 dólares.
Las bolsas europeas cierran la primera sesión de la última semana del año con tímidos avances a pesar de la apertura ligeramente en negativo del mercado americano después de conocer referencias como el índice de confianza del consumidor que subió en diciembre hasta los 64.5 puntos, desde los 55.2 puntos del mes de noviembre. El DAX subió un ligero 0.2%, el Eurostoxx50 cotiza en los 2.280 puntos en tanto que el mercado de Londres estuvo cerrado.  Son días que “por temporada navideña y por el cierre de la bolsa de Londres no tienen muchos movimientos en bolsa. Para lo que que queda de semana hay pocas claves fuertes y hoy que empieza el rally de final de año, vemos bastante tranquilidad”, reconoce Soledad Pellón, analista de IG Markets.

En positivo, Caixabank se convirtió en el valor que más subió de la sesión. Se anotó un 1.1% y marcó en los 3.93 euros su último precio. La entidad ha sido la última en subirse al carro de los convertibles al anunciar que canjeará los 4.897 millones de euros que tiene en participaciones preferentes por bonos convertibles en acciones y deuda subordinada desde el 29 de diciembre hasta el 31 de enero.

Precisamente el sector financiero europeo depositó este lunes en el Banco Central Europeo un total de 411.813 millones de euros, una cantidad que representa un nuevo máximo histórico y que refleja la desconfianza de las entidades. La petición a la entidad es “arma de doble filo porque es un préstamos para comprar deuda periférica  y  a la hora de  hacerlo les ofrece una rentabilidad más alta, lo que sería muy favorable, pero hay que tener en cuenta que también es considerada "activo tóxico" por lo que habrá que estar pendientes de la nueva prueba del Tesoro Italiano", reconoce Pellón.   Precisamente fue Caixabank el único de los bancos españoles que consiguió cerrar la sesión en positivo. Banco Popular perdió un 0.53% y cerró en los 3.10 euros. Bankia descontó un 0.6%, con lo que mañana comenzará a cotizar en los 3.57 euros, Bankinter cedió algo más de medio punto porcentual en tanto que Santander perdió un 0.39% - hasta los 5.81 euros- con BBVA cotizando en los 6.59 euros.

Sin embargo, no fueron los más penalizados. BME se convirtió en el principal lastre del selectivo al dejarse un 1.9% hasta los 20.80 euros. Le siguieron Endesa y OHL, con pérdidas del 1.8% y del 1.3%, hasta los 15.59 euros y los 19.34 euros, respectivamente.

Del resto de pesos pesados, Telefónica perdió un 0.23% y marcó en los 13.25 euros su último precio. Repsol cerró en positivo con una subida del 0.38%, hasta los 23.53 euros, en tanto que Iberdrola descontó un 0.2% de su cotización, hasta los 4.83 euros.