El Gobierno reserva 27.000 millones de euros para avalar nuevas emisiones de bancos y cajas en lo que queda de 2009, tras las recientes modificaciones presupuestarias introducidas por el decreto ley que regula la creación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Los avales públicos a las emisiones de bancos y cajas forman parte del amplio paquete de medidas destinado a favorecer la liquidez y el acceso al crédito puesto en práctica en noviembre de 2008, y contaron con un importe de 100.000 millones de euros en los Presupuestos Generales para el Estado para 2009.