El gobierno polaco está dispuesto a superar la oposición conservadora y lograr que Polonia entre en la zona euro en 2012, un paso que considera fundamental para superar la crisis financiera y que podría conseguir sin necesidad de un cambio en la constitución, según asegura hoy el diario "Dziennik". Si Polonia desea adherirse al euro en el año 2012, es necesario que en los próximos meses se integre en el Sistema Europeo de Cambio (ERM-2), paso inicial en los preparativos para adoptar la moneda europea que obligaría a la economía polaca a adecuarse a los criterios comunitarios. Emprender este camino hacia el euro requiere, al menos en teoría, una modificación constitucional, lo que a su vez exige la ratificación del presidente de la república, Lech Kaczynski, y el apoyo de su partido y principal fuerza de la oposición, la formación conservadora Ley y Justicia (PiS).