El gobierno español teme que la fusión entre Suez y Gaz de France pueda conducir a una expansión agresiva del nuevo grupo francés en el sur de Europa y ya está preparando su defensa ante esta amenaza. Según documentos a los que ha tenido acceso el Financial Times, España plantea que las altas tarifas de gas y electricidad fijadas por el Estado francés le permiten a GdF conseguir enormes beneficios que puede usar para financiar compras. España, que fija tarifas comparativamente más bajas, defenderá que esto supone una forma indirecta de subsidio estatal, lo que es ilegal según la reglamentación de competencia de la Unión Europea.