El dato de gasto personal en Estados Unidos ha mejorado las previsiones de los analistas, al reflejar un incremento del 0,6% en enero, frente al 0,4% esperado, y lejos del 1% de descenso contabilizado en diciembre. Las cifras de ingresos personales aumentaron un 0,4%, en contraste con el 0,2% de caída previsto. La variable inflacionista de este indicador se ajustó a lo esperado, con un repunte del 0,1%.