Los datos macroeconómicos en Europa y las recientes turbulencias en los mercados financieros han arrastrado al euro por debajo de la frontera de los 1,34 dólares a punto de cumplirse el ecuador de la jornada en los mercados bursátiles del Viejo Continente, un nivel que no visitaba desde junio. En el día hoy, la oficina europea de estadísticas Eurostat anunció que la inflación de la eurozona se redujo una décima en julio, hasta el 1,8%, lo que mantiene el dato por debajo del objetivo del 2% del BCE y suma un nuevo motivo para que la hasta ahora descontada subida de los tipos de interés en septiembre pudiera retrasarse.