Tras haber franqueado el umbral simbólico de los 1,40 dólares, el euro prosiguió su ascenso alcanzando los 1,4120 dólares, a raíz de la debilidad del billete verde por el temor a una grave desaceleración económica en Estados Unidos. A las 09H00 GMT, el dólar canadiense se mantenía también por encima de un dólar estadounidense, algo nunca visto desde noviembre de 1976 entre ambas monedas. El yen también mostraba solidez a 115,35 dólares.