El descenso en el mercado europeo de construcción de viviendas nuevas probablemente continuará en 2008, y España será uno de los países europeos más afectados, según se desprende del último informe sobre el sector elaborado por Standard & Poor´s Ratings Services.
De este modo, el documento denominado Industry Report Card; Despite Weaker Homebuilding Markets, Civil Engineering Buttresses European Construction señala que la magnitud de esta caída variará entre los diferentes países europeos, "siendo las regiones que experimentaron un boom inmobiliario en los últimos años, entre las que se encuentran España, Italia, Dinamarca e Irlanda, las que sufrirán el golpe más fuerte", mientras otros países parecen experimentar una corrección del mercado. La predicción del informe cita pronósticos independientes de la industria, que estiman un descenso del 22% entre 2007 y 2010 en la construcción de viviendas nuevas en España, después de un incremento cercano al 25% en el periodo 2003-2006. Asimismo, el documento prevé entre 2007 y 2010 un descenso del 21%, 22% y 26% para los mercados italiano, danés e irlandés, respectivamente tras el fuerte crecimiento del 25% en Italia, del 103% en Dinamarca y del 28% en Irlanda entre 2003 y 2006. "Después de varios años de comportamiento muy dinámico, los mercados de construcción de nuevas viviendas han mostrado un cambio total en la actividad comercial en 2007", afirma la analista de crédito de Standard & Poor´s, Izabela Listowska, quien señala que "en general, las proyecciones a corto plazo son sombrías, debido al incremento de los inventarios de viviendas sin vender, su nivel poco asequible, y tan sólo un modesto crecimiento económico". Además, la analista de S&P advierte de que las actuales dificultades en los mercados financieros han desembocado en una contracción de la liquidez y un endurecimiento de las condiciones de los préstamos hipotecarios, lo que supondrá una dificultad adicional en la recuperación del sector en el futuro inmediato. Sin embargo, el informe de la agencia de calificación crediticia señala que el descenso en el mercado residencial de vivienda probablemente será compensado por la "todavía dinámica" actividad en obra civil. Asimismo, el documento apunta que la calidad crediticia de las compañías europeas de ingeniería y construcción probablemente se verá respaldada por la contribución a sus ingresos por las actividades que desarrollan fuera del sector tradicional de la construcción, tales como concesiones, utilities y servicios medioambientales.