El déficit público francés superó el pasado año el umbral fijado por los criterios de Maastricht por los primeros efectos de la crisis para llegar al 3,4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), mientras la deuda pública aumentó 4,2 puntos porcentuales hasta el 68% del PIB. Las primeras cifras de las cuentas nacionales reveladas hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INSEE) evidenciaron que el incremento en siete décimas del déficit público respecto al registrado en 2007 se debió a un aumento de los ingresos públicos (+2,3%) más débil que el de los gastos (+3,7%). Uno de los principales elementos de esa tendencia fue la subida muy moderada (+0,9%) de los impuestos que graban el consumo, con un retroceso de la fiscalidad sobre el carburante, precisó el INSEE en un comunicado. En la columna de los gastos, los mayores incrementos en términos relativos (+7,3%) vinieron de los intereses que las administraciones tuvieron que pagar por la deuda pública a causa de títulos indexados con la inflación. En total, el saldo negativo de las administraciones públicas en 2008 totalizó 65.900 millones de euros, lo que supone 14.600 millones más que el ejercicio precedente.