La balanza por cuenta corriente de la Unión Europea, que mide los ingresos y pagos con el exterior por intercambio de bienes, servicios, transferencias y rentas, ha registrado un déficit de 35.400 millones de euros en el primer trimestre de 2007. Esta cifra supone un descenso del 2,2 por ciento frente al mismo periodo del año anterior. Según los datos de Eurostat, este saldo negativo equivale al 1,2 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) de la UE.