La balanza por cuenta corriente -que mide los intercambios con el exterior por transacción de mercancías, servicios, rentas y transferencias- tuvo un déficit de 40.720,1 millones de euros hasta abril, lo que supone un aumento del 15,5% respecto al mismo periodo de 2007. Según el Banco de España, este incremento del saldo negativo se debió, principalmente, al aumento del déficit de la balanza comercial y, en menor medida, al incremento del déficit de la balanza de transferencias corrientes, que no pudieron compensar la evolución de las partidas anteriores.