El déficit comercial francés se situó en 3.716 millones de euros en abril, una cifra inferior a los 4.266 millones de marzo, que se explica por un ligero incremento de las importaciones y una caída de las exportaciones.El saldo negativo de la balanza comercial francesa en doce meses representó 43.732 millones de euros. Las ventas al exterior totalizaron 34.966 millones en abril, frente a los 34.479 millones el mes precedente, un alza que se debió en pequeña medida a la industria civil y, de forma más pronunciada, a los productos agroalimentarios (cereales y bebidas alcohólicas). El incremento de las exportaciones se debió al incremento de los envíos a otros países de la Unión Europea, empezando por Alemania, España, Italia, y Bélgica-Luxemburgo, cuatro de sus cinco primeros clientes de esta zona (la excepción fue el Reino Unido). Las ventas a otras regiones se mantuvieron globalmente estables.