El consejero delegado del Deutsche Bank, Josef Ackermann, instó hoy a los líderes del G-20 reunidos en Londres a que el documento final que acuerden en la cumbre abogue por la vuelta a un "sistema bancario global" y huya de "intereses nacionalistas y proteccionistas". En una entrevista que publica hoy el "Financial Times", el banquero afirma que la globalización de las finanzas es un factor "clave" para promover el desarrollo de las economías emergentes y añade que los intereses proteccionistas de los Estados, "pese a ser comprensibles desde el punto de vista del contribuyente, son un peligro para el crecimiento global". A su juicio, la intervención de los gobiernos en el sistema financiero mediante la compra de activos tóxicos y el rescate de algunas entidades tendría que limitarse en el futuro. "Debería permitirse quebrar a los bancos, nadie debería tener la certeza de que siempre van a rescatarlo", considera Ackermann.