Caja de Ahorros del Mediterráneo, la cuarta caja de ahorros de España por activos, anunció el jueves que su beneficio neto se redujo un 34% durante los nueve primeros meses del año como consecuencia de las dotaciones voluntarias efectuadas para provisiones por insolvencias crediticias.
 CAM, la única caja que cotiza en el mercado español, señaló en una nota que su beneficio neto hasta septiembre ascendió a 199,7 millones de euros frente a los 301,5 millones de euros de un año antes.

La tasa de morosidad de la caja disminuyó ligeramente al cierre del tercer trimestre, al situarse en el 5,77%, frente al 5,76% de junio.

No obstante, el ratio de septiembre es muy superior al del mismo mes de 2008, del 3,21%, y sigue siendo uno de los más altos del sector por la alta exposición de la caja al deteriorado mercado inmobiliario.

Debido a este incremento de la morosidad, la caja alicantina dotó de forma voluntaria 130 millones de euros para provisiones. Los fondos de cobertura del crédito aumentaron así en 853 millones de euros durante los nueve primeros meses del año hasta un total de 1.861 millones de euros.

El ratio de cobertura de la entidad mejoró hasta el 57,3% en comparación con el 52,1% de un año antes.

El margen de intereses -diferencia entre lo que ingresa el banco por los créditos y lo que paga por los préstamos- subió un 42% a 1.249 millones de euros en los nueve primeros meses del año.

El coefeciciente de solvencia se situó en el 11,7% al cierre de septiembre y el ratio Tier 1 aumentó en 1,2 puntos porcentuales en un año hasta el 9,2%.

Las cajas españolas, entidades que normalmente no están en bolsa, pueden salir al mercado a través de cuotas participativas, títulos similares a las acciones pero sin derechos de voto.