El Banco Central Europeo (BCE) mantendrá este jueves los tipos de interés en el 4 por ciento. Sin embargo, los expertos creen que volverá a subirlos en septiembre, para hacer frente al repunte de la inflación que se espera tras el verano. Mientras, el mercado descuenta que el Banco de Inglaterra sí mueva ficha y eleve el precio del dinero en el país hasta el 5,75 por ciento, su nivel más alto de los últimos 6 años.
Tras haber elevado los tipos de interés en 25 puntos básicos en junio, el BCE hizo hincapié recientemente en que la política monetaria de la entidad aún se encuentra "del lado expansivo, con una condiciones financieras favorables, un crecimiento del crédito y del dinero vigoroso, así como una amplia liquidez". Algunos miembros del consejo de gobierno del BCE han recalcado que los tipos pueden aumentar más, como el nuevo presidente del banco central esloveno, Marko Kranjec, quien considera que existe una "posibilidad considerable" de una o dos subidas más este año. También el presidente del Bundesbank alemán (emisor), Axel Weber, ha afirmado que la política monetaria del BCE está "lejos de ser restrictiva", en tanto que el presidente del banco central holandés, Nout Wellink, señala que tiene "la impresión de que las subidas no han llegado a su fin". Los analistas de la entidad alemana Bayern LB consideran probable que el banco europeo incremente las tasas en septiembre, debido al previsible repunte de la inflación en el cuarto trimestre, la positiva evolución del mercado laboral de la eurozona y la alta ocupación de las capacidades de producción de las fábricas. Los expertos esperan que el Indice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) se incremente después del verano, hasta superar el 2 por ciento, por un efecto de base relacionado con el abaratamiento del petróleo en esas fechas del año pasado. En junio, el IPCA se mantuvo en el 1,9 por ciento, la misma tasa que en mayo, según el cálculo rápido de la oficina de estadística europea, Eurostat.