El Banco Central Europeo (BCE) inyectó el jueves una suma récord de 94.800 millones de euros al flujo monetario de la zona euro para aliviar las tensiones sobre el mercado monetario ligadas a la crisis del crédito hipotecario de riesgo, indicó una portavoz. Este importe es el mayor inyectado por el BCE al flujo monetario desde los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
El organismo presidido por Jean Claude Trichet había señalado en su boletín mensual que vigilaría cualquier señal de turbulencia en los mercados, en una velada referencia a los problemas que atraviesa el sector de créditos hipotecarios de riesgo en Estados Unidos (subprime). El BCE también abrió hoy la puerta a una nueva subida de tipos en septiembre al manifestar que es necesaria una "extrema vigilancia" para que evitar se materialicen los riesgos al alza para la estabilidad de precios. "Dado el favorable entorno económico de la zona del euro, la orientación de la política monetaria del BCE es aún acomodaticia", señala el banco en su boletín mensual. El consenso del mercado espera que el BCE aplique una subida de tipos en septiembre, hasta el 4,25%, tras haberlos mantenido la pasada semana en el 4% actual. El BCE subraya que la subida reciente de los precios del petróleo "constituye un recordatorio oportuno de los posibles riesgos para la estabilidad de precios que se derivan del comportamiento de los precios de las materias primas", aunque no obstante, estos riesgos obedecen principalmente a "factores internos". La institución apunta como uno de estos riesgos a un aumento de los costes salariales derivado al sólido crecimiento del empleo y a "la intensidad de la utilización de los recursos de la zona euro".