El banco nipón Mizuho ha vendido acciones propias por valor de 1.000 millones de yenes (10,23 millones de dólares) al Banco de Japón (BOJ), el primer caso de una gran entidad financiera japonesa, informó hoy el diario "Nikkei". Como respuesta a la caída de los precios de las acciones en todo el mundo, el banco central de Japón ha decidido volver a comprar participaciones de los bancos, después de haber dejado de hacerlo durante cuatro años y medio. El objetivo del BOJ es ayudar a paliar la crisis crediticia y dar a las entidades financieras más margen de maniobra en la concesión de préstamos, según el "Nikkei".