El Banco de Inglaterra prepara una estrategia de intervención en el mercado de la vivienda basada en respaldar con bonos del Estado los préstamos hipotecarios que amenazan la viabilidad de las balanzas financieras de los bancos, con el objetivo de actuar contra los efectos de la crisis crediticia en las islas. De este modo, la institución tratará de reconducir las críticas al Gobierno de Gordon Brown por la falta de diligencia a la hora de articular respuestas tras la situación que estalló el pasado verano en Estados Unidos, según informa 'Financial Times' en su edición de hoy.